Los sanjuaninos volvieron a salir

 

Cacho Garay hizo dos funciones y se agotaron las entradas para Los Nocheros.

Como hacía tiempo no sucedía, el domingo pasado unos 2.500 sanjuaninos decidieron darle un recreo a sus tensiones cotidianas para distenderse con el humor cuyano de Cacho Garay y el romance de Los Nocheros. Así, en familia o en grupo de amigos, el público habitué a estas propuestas se mezcló con gente de departamentos como Pocito, Albardón o Caucete, que nunca había pisado esas instalaciones y que eligió conocerlas con “De vuelta al pago, compadre” y la presentación del último disco del cuarteto, “Gen”.El nuevo espectáculo con el que el mendocino Cacho Garay hizo doblete en el Sarmiento ante 1.400 almas (el caso más próximo fue el de abril último, con el Flaco Pailos, pero en una sola función, también de Protea) conserva ese tono entre campechano e ingenuo del hombre de campo, que arrancó las risas de la platea. Además de hacer subir a “El Chanchi” -su pequeño hijo de 5 años- y de las clásicas anécdotas sobre su primer viaje a Buenos Aires para participar en el Campeonato del Chiste de Showmatch (cuando se emitía por Canal 9 y que lo catapultó a la fama), el cómico no dejó de lado sus alusiones hacia la presidenta Cristina Kirchner y la situación del campo; un bloque que arrancó las carcajadas generalizadas sobre todo en la ocasión que se describió “atorado como Cristina cuando vió un «trastor»”.

Por su parte, con una puesta lumínica super tecnológica, Los Nocheros la rompieron en el Auditorio Juan Victoria, que como pocas veces colgó en sus puertas el cartelito “Entradas agotadas” desde temprano.

A causa de la tradicional impuntualidad de muchos sanjuaninos, el recital se inició casi una hora más tarde -estaba previsto a las 21.30-. Sin embargo, el folclore romántico del conjunto endulzó los oídos de la audiencia, en su mayoría poblada de mujeres que pronto olvidaron la amansadora y se dejaron envolver por las voces de Mario, Kike y Alvaro Teruel, y Rubén Ehizaguirre. A lo largo de dos horas, el combo mechó temas del folclore tradicional con los clásicos de sus primeras épocas y el nuevo repertorio incluido en Gen. También hicieron su debut compartiendo escenario Las Cinco Voces, grupo femenino compuesto por la hija de Mario, Jimena Teruel.

Entre risas y recuerdos, el cuarteto también se dio tiempo para conversar con sus fans: “He escuchado varias veces que me gritan suegro pero son voces más maduras que están más para el padre que para el chico”, dijo Mario entre risas en referencia a Alvaro (quien ocupa el lugar de Jorge Rojas), más orientado a cautivar a las nuevas generaciones que otra cosa.

Cada loco con su tema, dice el dicho. Y antenoche se cumplió a rajatabla. El que quería reirse se rió y el que quería enamorarse se enamoró.

 

 

………………………………………………………..

Anuncios

~ por alasnews en 08/07/2008.

 
A %d blogueros les gusta esto: